lunes, 16 de marzo de 2009

Pensando en el invierno

Cuando ya está por comenzar la venta de paquetes turísticos para el invierno 2009, las novedades y condiciones del Cerro Catedral para la próxima temporada fueron el eje de una serie de jornadas de capacitación para agentes de viajes que Catedral Alta Patagonia realizó en Brasil durante toda la semana, junto con un grupo de empresas del sector hotelero, atractivos y servicios de San Carlos de Bariloche, y técnicos del Ente Mixto de Promoción Turística de la ciudad (Emprotur). Las actividades comprendieron un seminario de capacitación con agentes de viajes organizado por Calcos, una jornada con vendedores de paquetes de la empresa Fénix y el Workshop Mundo Agaxtur, en el predio de la Expo Barra Funda, que congregó a gran número de agentes de viajes interesados en la propuesta de los productos cordilleranos y continuó luego con una espléndida fiesta en el Villa Country, con la excelencia habitual del tradicional operador mayorista brasileño.

Conectividad aérea: Tucumán

Los problemas de conectividad que durante tanto tiempo aquejaron a la provincia de Tucumán están próximos a quedar atrás, ya que con la incorporación en 2008 de Andes, la llegada de LAN Argentina y el anuncio de nuevos servicios de Aerolíneas, el panorama aerocomercial se perfila con una promisoria ventaja competitiva para el Norte Argentino.

El presidente del Ente Tucumán Turismo, Bernardo Racedo Aragón dijo al respecto que “la incorporación de LAN viene a solucionar un problema que hace tiempo los tucumanos padecen, pasamos en poco tiempo de ser la provincia con menor cantidad de vuelos a la de mayor oferta y esto conlleva a que la competencia de precios sea una realidad que beneficia a  tucumanos y a turistas”.

A los vuelos que las distintas compañías ofrecen para cubrir las rutas domésticas, se agrega la importante conexión al exterior que ofrece Aerosur.  Con los acuerdos concretados hasta la fecha,  Tucumán se convierte  en la provincia con mayor cantidad de servicios aéreos, situación que se consolidará aun más, una vez cerradas las negociaciones con otras compañías para cubrir rutas interprovinciales.

Pavimentación de la Ruta 40 en Mendoza

La licitación de la obra de pavimentación de la Ruta Nacional Nº 40 en el sur de la Provincia de Mendoza genera grandes expectativas en la zona norte del Neuquén, denominada Patagonia de los Valles y Volcanes, por cuando se considera que “constituirá una oportunidad de mejorar la fluidez de las relaciones que, de hecho, ya existen entre ambas provincias”. Así lo manifestó la Subsecretaria de Turismo de la Provincia del Neuquén, Lic. Alicia Lonac, quien explicó que “al pavimentar el tramo en Mendoza se lograría incrementar la afluencia de visitantes a nuestra provincia, generando un impacto económico y social muy positivo en la región”.

Cuando se concrete la pavimentación de la Ruta Nacional 40 en el sur mendocino, la Patagonia en su conjunto habrá mejorado su vínculo con el resto del país y con Chile. “El desarrollo de la accesibilidad, las comunicaciones, el transporte y los demás servicios, asociados al desarrollo estratégico de las comunidades que habitan el norte del Neuquén, se vería favorecido por la facilidad de acceder a distintos puntos geográficos del país si la Ruta Nacional 40 fuera pavimentada en el sur de Mendoza – consideró Lonac-. Asimismo, las posibilidades comerciales se verían beneficiadas por la cercanía con los pasos fronterizos internacionales y la influencia de las relaciones ya establecidas de Mendoza con Chile a través del paso internacional Cristo Redentor”.

Para adjudicar la pavimentación de la Ruta Nacional 40 se resolvió hacer la obra en dos tramos. El primero, desde Malargüe hasta la zona de la Pasarela (Río Grande), y el segundo desde allí hasta llegar a la zona de la Laguna de Coipo Lauquen (cerca de Ranquil Norte). En el primer caso, el presupuesto es de más de 76 millones de pesos mientras que el segundo requerirá de $ 88 millones.

 


martes, 10 de marzo de 2009

Día y noche en el Delta

Plácidos canales solitarios, luminosos ríos concurridos, y una canoa que se desliza sutil sobre las aguas. Cómo ver el Delta desde otro ángulo, con la sola fuerza de los remos, con sol o bajo la luna.


El Delta del Paraná es una región misteriosa. Un mundo donde hay más agua que tierra, donde más que caminar se navega, y la naturaleza reina en convivencia con los habitantes. Hay un Delta, el de las salidas del fin de semana, bullicioso y concurrido, con el ruido de los motores a pleno y el tránsito de lanchas constante en los grandes ríos y canales. Y hay otro Delta, el de las mañanas solitarias y los atardeceres tranquilos de los días de semana, el de los canales apartados y el de las leyendas que parecen risueñas bajo la luz del sol, hasta que la nocturnidad vuelve a darles cuerpo y un sombrío viso de realidad.
Ese Delta, el más secreto, se puede conocer apagando los motores y empuñando los remos: Lucas Míguez, constructor de canoas canadienses con sus propias manos, y con sus propias manos también luthier, es el que invita a esta pequeña aventura sobre las aguas del Tigre. Bastan un par de horas, pero es tal la lejanía de la gran ciudad que el viaje parece haber durado días, a medida que cada remada se hunde en el agua; a medida que, silenciosamente y sin salpicar, la canoa va avanzando como flotando sobre la superficie del río.


OCRE, SOL Y SOLEDAD

De día, por la mañana temprano o en las primeras horas de la tarde –las que Lucas y sus compañeros de Selknam Canoas eligen para navegar a remo, por la notoria disminución del tránsito a motor–, el río muestra su radiante color león. Es el color que viene bien de lejos, del Norte, de las regiones de tierras rojizas arrastradas por el fluir incesante del Paraná. En la bajada del Club Hispano, la canoa –elegante como pocas, lista para despertar admiración a su paso– está preparada para embarcar al grupo, que acomoda sus mochilas en bolsos impermeables, se ubica a cada lado según indican los guías y empuña los remos como expertos. El primer tramo ayuda a acomodar el ritmo de las paladas, a seguir las indicaciones –“remar, no remar, contrarremar”– y a comprobar que el esfuerzo grupal da resultado: la canoa avanza, con facilidad, gracias a la guía experta del piloto instalado en la proa. Lucas, mientras tanto, va contando, explicando, recordando. Enamorado del Delta, ex isleño, ahora tigrense que vive “a apenas un par de cuadras del río”, su relato le pone alma al paisaje del río Luján y el canal Fulminante, los primeros que va recorriendo la canoa, hasta llegar a una zona de solitarios canales numerados. Allí la naturaleza recupera terreno y basta levantar la vista para sorprender a un martín pescador vigilante en una rama, a una garza bruja que huye discretamente ante la presencia humana, entre las flores y los perfumes del fin del verano. Menos exuberante que la florida primavera, cuando plantas nativas y exóticas están en su esplendor, esta época tiene cierto nostálgico y particular encanto. El paisaje es el típico nativo, de camalotes y cuchareros, de pajonal con sus juncos exteriores sobreelevados sobre el centro de las islas, que suele ser más bajo e inundable. Por eso las casas están en los bordes, y también por eso están siempre sobreelevadas: es que las jugarretas del viento, cuando quiere soplar con fuerza, impulsan la subida de las aguas. Una, dos, tres veces al día, aquí manda ella, y hay que aceptar su ritmo de crecidas y bajantes.


A LA LUZ DE LA LUNA

Si solitario es el día, mucho más lo es la noche. Y fantasmal, misteriosa, cautivante. Nuestros ojos, tan atentos en la remada diurna, se permiten descansar y reposar sobre un universo sombrío, donde predominan los otros sentidos: el tacto, para sentir en la piel la caricia suave de la brisa nocturna; el oído, para distinguir las voces de los últimos animales rumbo a sus refugios; el olfato, que trae perfumes de tierra y río.


DATOS UTILES
Selknam organiza salidas a remo por el Delta, en canoas canadienses construidas a mano, de lunes a viernes a la mañana y a la tarde (a las 10 y a las 14). Los sábados, sólo a las 10. Cuestan $ 70 por persona.
Las salidas nocturnas se realizan el mismo día de la luna llena, tres días antes y uno después. Cuestan $ 85 por persona. http://www.selknamcanoas.com.ar/
Fotos:
El muelle techado del refugio de Selknam, para un alto en el camino.
La luna, estrella principal de las remadas nocturnas, sobre el río Sarmiento.


jueves, 5 de marzo de 2009

A votar se ha dicho - Blog argentino finalista en los Lonely Planet Travel Blogger Awards!

El sitio patagónico ‘Churu y Marian en El Bolsón” 

http://www.churuymarianenelbolson.blogspot.com/

se encuentra entre los finalistas de los premios Lonely Planet Travel Blogger Awards, en la categoría Mejor Blog en Español. El concurso reconocerá a los mejores blogs y podcasts de viajes, que serán elegidos por el voto del público y por especialistas. El 20 de marzo cerrará la votación.


Mariana Lafont, periodista y fotógrafa de medios locales y del exterior, es la creadora de ‘Churu y Marian en El Bolsón’. Su blog surgió como una manera de mostrar su nueva vida en el sur a familia y amigos, cuando Lafont y su pareja se mudaron a El Bolsón, Río Negro. El sitio cuenta con relatos sobre las rutinas y viajes de esta pareja, y también sobre la creación y evolución de su huerta.


Cómo votar:

Entrar a
http://lplabs.com/2009/02/25/ voting-open-for-the-2009- travel-blogger-awards/
buscar la 6ta categoría "Best Spanish Language Blog"
www.churuymarianenelbolson. blogspot.com/

Esquel en Semana Santa

Más inversiones y mejores servicios para el turista
El 2009 comenzó con un importante aumento en el número de plazas hoteleras y de cubiertos en Esquel, en consonancia con los objetivos comunes de la Secretaría de Turismo y los operadores privados: perfeccionar la atención al turista y renovar las propuestas para que disfrute cada viaje como el primero.
Semana Santa 2009, del jueves 9 al domingo 12 de abril, será la mejor oportunidad para disfrutar de los colores del otoño en la Comarca de Los Alerces y descubrir el importante crecimiento del desarrollo turístico local, el cual le permite ofrecer nuevas promociones y ventajas.
Dentro de las innovadoras inversiones gastronómicas es relevante mencionar a El Bodegón, en Rivadavia 860, con una ambientación cálida e intimista. Los aromas de la comida casera dejan paso, cuando asoma la noche, a la ronda de atractivos tragos, con el Mojito cubano (azúcar, limón, ron, hielo y hierbabuena). Durante los fines de semana, se suman los espectáculos de música en vivo hasta la madrugada.
Otra de las alternativas de estreno para Semana Santa es el resto bar La Jaima, ubicado en la esquina de Avenida Ameghino y calle Brown. Ofrece especialidades en carnes, como el aplaudido bife de chorizo La Jaima, la excelente trucha patagónica, el tierno cordero y la excelente pizza casera. Entre deliciosos postres y cervezas premium o artesanal, se puede disfrutar de la proyección de videos en pantalla gigante.
Con la suma de cubiertos de El Bodegón (80) y de La Jaima (42), Esquel alcanza un récord: 1779 comensales.
La oferta de alojamiento de la Comarca también crece en calidad y cantidad (ya suman 3184 plazas). El flamante Hotel Sur Sur, con 50 camas, es mucho más que una empresa: sus propietarios, María y Hugo Oliva, asumieron el compromiso de alojar a los turistas de tal forma que se sientan como en su propia casa. Quieren que, así como les sucedió a ellos tiempo atrás, sientan que en Esquel siempre quedan atractivos por descubrir.
“Eramos motociclistas de Buenos Aires que recorrían la Patagonia. Hugo me dijo que un día iba a dejar su trabajo en la gran ciudad para vivir en Esquel. Nos enamoramos inmediatamente del lugar y de su gente y desde hace un mes empezamos a cumplir el sueño del hotel propio”, cuenta María, quien además anuncia que durante Semana Santa ofrecen cuatro noches de alojamiento en Hotel Sur Sur al precio de tres.
“Muchos turistas eligen Esquel como ciudad de paso, pero después se sienten cómodos y descubren que hay mucha variedad de actividades para disfrutar, sean chicos o grandes y, por suerte, eligen quedarse”, cuenta Oliva.
Dentro de las actividades que ya son tradiciones patagónicas en la temporada de otoño, cuando los verdes dejan paso a ocres y rojizos, se encuentra el trekking en el Parque Nacional Los Alerces y las excursiones lacustres para conocer el Alerzal Milenario. Y si de clásicos se trata, un paseo por la estepa en el Viejo Expreso Patagónico, más conocido como La Trochita, deberá integrar el programa. Desde los vagones de madera, cuando las salamandras despiertan de su adormecimiento estival, es posible observar cómo la naturaleza se despide del verano.
Dentro de las novedades más atractivas para disfrutar de Esquel vale destacar el aumento de adeptos al circuito canopy en las cercanías al Parque Nacional Los Alerces y a la excursión al Área Natural Protegida Piedra Parada, donde da la bienvenida una piedra volcánica de 210 metros de altura. Dentro de las opciones de turismo activo se incluye la excursión al lago Baggilt, declarado Reserva Natural, donde se conserva un glaciar de hielos eternos, además del rafting en Corcovado.
La apacible armonía de la naturaleza, la diversión a toda prueba y una mejorada oferta gastronómica y hotelera definen a Esquel como la mejor opción para disfrutar Semana Santa con espíritu patagónico

Promociones especiales en Esquel

Viajá, difrutá y ganá hasta el 8 de abril
Para los rezagados que todavía no tomaron sus vacaciones pero ya tienen listas las valijas, la Secretaría de Turismo y los prestadores turísticos de Esquel diseñaron un programa único con atractivas ofertas especiales. El lema es: ¡Viajen, disfruten y ganen!
El programa, que comenzó el 20 de febrero y se extenderá hasta el 08 de abril, es atractivo y amplio en cuanto a los rubros. Se sumaron voluntariamente 40 comercios dentro de los cuales se encuentran alojamientos, agencias de viajes, casas de artesanías, restaurantes e indumentaria deportiva. Algunos optaron por obsequiar días de alojamiento, bonificaciones en excursiones e importantes descuentos por volumen de compra en el caso de productos artesanales y chocolates.
Dentro de los emprendimientos de cabañas adheridos se encuentran Cabañas Rayén Hue (pagás 6 de 7 noches), Cabañas y Restaurante Mapuche (precios promocionales de alojamiento y media pensión por 3, 5 y 7 noches), Cabañas y Posadas Ibai ko Mendi (pagás 4 de 5 noches) y Cabañas y Artesanías Campiña Lituana Olgbrun (10% de descuento en productos para sus huéspedes de 5 noches). Completan la oferta Los Abedules, Forestas, Dulce Gringa, Corintos, Temístocles, La Constancia, El Chaltén y El Huenú. En cuanto a los hoteles, vale mencionar la cuarta noche gratis de Tierra Mapuche y de Sur Sur, y los descuentos de 30% y cena de bienvenida para 5 noches de estadía en Tehuelche. También acordaron promociones Hotel Sol del Sur, Esquel Apart, Bandurrias Apart, los hostel Anochecer Andino, Casa del Pueblo y El Caminante; las hosterías María Marí, Plaza Esquel y La Tour D’Argent, y los alquileres de departamentos Pinares de Ayelén, El Quincho, Abelard, Del Sur Apart, Ailén, Las Marías Apart y Casa de Amigos.
En cuanto a los productos artesanales y recuerdos, rubricaron el compromiso de promociones y descuentos Dulzuras de Esquel, Chocolatería Fidelina, Almacén patagónico y La Estación Artesanías. Eso no es todo, porque las excursiones también tienen premio: Limits Adventure y Diucon Viajes obsequian pasajes en La Trochita por la compra de una excursión de cien pesos o más, entre otras promos familiares; y Quehumanque ofrece descuentos de 10% en flotada por el río Rivadavia y paseos en 4x4 y trekking al lago Baggilt.
Alpine Skate Shop es el destino ideal para adquirir ropa deportiva con descuentos de hasta 25% por pago en efectivo. Por último, la gastronomía también ofrece hasta 10% de descuento en Casa Grande, Fitzroya Pizzería y Patagonia Winds.
“Con este esfuerzo de diseñar promociones con los comercios buscamos mejorar la competitividad de Esquel como destino turístico todo el año y confirmar que es una opción con accesibilidad para el turismo familiar, que demanda un presupuesto acorde”, explicó Florencia Aversa, secretaria de Turismo de Esquel.
Esquel demuestra que es capaz de acompañar con ofertas y alternativas para todos los gustos la diversión y la calidad de los productos turísticos de la Comarca. Desde el Parque Nacional Los Alerces, y en él, el safari lacustre al Alerzal Milenario; un viaje en tiempo y la estepa en la trocha angosta del Viejo Expreso Patagónico y la observación de aves hasta las excursiones a las Áreas Protegidas de Piedra Parada y lago Baguilt son parte de la variedad de atractivos de los que puede disfrutar el viajero todo el año. La naturaleza se desempeña como director de orquesta y cada rincón agreste se vuelve instrumento de una estadía mágica en el sur más argentino.
La lista de establecimientos adheridos con sus respectivas propuestas está disponible desde la página oficial de la ciudad de Esquel: www.esquel.gov.ar

Automovilismo en Paraná

El Gran Premio Histórico “Homenaje a Clay Regazzoni”, se disputará en el Parque Urquiza de Paraná el sábado 21 de marzo, con la presencia de figuras del automovilismo mundial y nacional y automóviles antiguos y clásicos desde 1930. Marcas como Alfa Romeo, Maserati, Bugati y Ferrari estarán presentes en la competencia. El circuito callejero estará inserto en pleno Parque Urquiza, una de las zonas más bellas de la ciudad, a orillas del río.

El Gran Premio Histórico rememorará las carreras que desde 1935 se disputaban en Paraná, en el marco de un escenario de paisajes privilegiados. Juan Manuel Fangio fue uno de los destacados participantes a lo largo de su historia. José Froilán González integrará el comité de honor y estará presente el ex corredor de fórmula uno y legendario ganador de las 24 horas de Le Mans Jackie Ickx.

Desafío Andes

Desafío Andes

Se realiza en estos días en Mendoza el “Desafío Andes”, una actividad turístico deportiva que pone en valor los atractivos naturales y paisajísticos del sur provincial, al tiempo en que se posiciona a la provincia de Mendoza como plaza competitiva de relevancia para actividades deportivas de carácter internacional. El “Desafío Andes” es una actividad organizada por actores privados de distintas latitudes, que eligen el marco natural malargüino para llevar a cabo una prueba deportiva de alta exigencia: se trata del cruce de la Cordillera de Los Andes en mountain bike, uniendo las ciudades de Malargüe en Argentina y Curicó en la República de Chile, en una travesía organizada de más de trescientos kilómetros en la que las características especiales del terreno y del imponente marco geográfico hacen que se trate de una experiencia verdaderamente única y extrema.

La Salina del Gualicho-Río Negro




RIO NEGRO> EXCURSION A LA SALINA DEL GUALICHO

El desierto de sal

La salina del Gualicho, cerca de Las Grutas, una de las playas más concurridas de la Patagonia, es territorio de leyenda. Crónica de una visita al corazón del reino de la sal. El sobrecogedor espectáculo de la noche en la estepa blanca bajo un cielo infinito de estrellas.

 Por Graciela Cutuli

Son las seis de la tarde, y un grupo animado está reunido en el centro de Las Grutas, desdeñando el llamado de la playa en una espléndida tarde de sol. Uno a uno, vamos subiendo en un vistoso camión preparado para dejar atrás las rutas costeras rionegrinas y adentrarse en el desierto: el destino de la expedición es la Salina del Gualicho, en el Bajo del Gualicho, que con 72 metros bajo el nivel del mar es la segunda mayor depresión de la Argentina, después del Bajo San Julián. También es la salina más grande del país, con una superficie equivalente a la Capital Federal; la segunda de América después del Salar de Uyuni, y la tercera en explotación industrial. Sólo unos 60 kilómetros la separan de Las Grutas, pero el contraste es tan intenso que la imaginación multiplica la distancia por diez.

La salina esteparia

Lentamente, sacudiéndose al ritmo que marcan los vaivenes del camino y espiado por manadas de guanacos curiosos, el camión avanza por una ruta de ripio que de pronto deja ver, allá a lo lejos, una difusa mancha blanca. Es el primer avistaje de la salina, un oasis blanco en medio de la estepa, que poco a poco se va acercando hasta que de pronto el camión ya está circulando sobre una huella de sal y bajamos, entre asombrados y conmovidos, en un enorme playón rodeado de altos bloques que parecen nieve en polvo.

A lo lejos, se ve el ir y venir de los camiones en la inmensidad blanca de la salina. 
Foto: G. Cutuli

“El origen de este salar –explica el guía, rodeado de máquinas y blancos bloques de sal– es netamente marino: cuando se empieza a elevar la cordillera de los Andes, este sitio sufre una gran depresión e ingresa el mar; por eso se encontraron fósiles de gran tamaño correspondientes a costas. Cuando el mar se retiró, el agua estancada se evaporó y por decantación la sal quedó pegada en el fondo.” En millones de años, la capa madre sumó 23 metros de profundidad.

El ecosistema es curioso: gracias al invisible contacto entre el mar y la salina, cuando las mareas suben también suben las napas, y entonces el agua brota sobre la sal. Parados sobre un bloque blanco, junto a una tolva que se usa en la recolección, escuchamos más datos sorprendentes: “Las salinas son de gran extensión, pero sólo se las explota sobre este lugar: más al oeste hay grandes ojos de agua que no permiten raspar la superficie del salar porque el peso de los vehículos puede hacer que se sumerjan en esa laguna y es complicado rescatarlos”.


Atardecer sobre la sal

La charla y las preguntas se prolongan, a medida que baja el sol: hay tiempo para recordar que del antiguo pago con sal viene el “salario”, y que según la superstición es mala suerte pasarla de mano en mano, simplemente porque era moneda de pago y parte de esa moneda podía quedar pegada en las manos. Por las dudas, nadie osa mencionar a la mujer de Lot... Hasta que, nuevamente, los guías invitan a subir al camión. Un breve trayecto, con el blanco y la nada por todo horizonte, y estamos ahora en el lugar más fantástico que puedan imaginar nuestros ojos: es una llanura de sal sin fin, el corazón del Gualicho, el fin de todo lo conocido, sólo rodeado por las blancas parvas donde se acumula la sal. Es la hora en que se pone el sol, con el cielo de un celeste pálido que poco a poco se tiñe de rosa y se va esfumando como en un improbable cuadro impresionista. A lo lejos se ven los camiones de las empresas salineras que van regresando poco a poco, hasta dejarnos totalmente solos en medio de la nada. Corroídos por la sal, ya que la lejanía del agua dulce impide lavarlos para prolongarles la vida útil, los vehículos atraviesan la planicie como lejanos fantasmas.

La “yapa” de un mágico arcoiris en el atardecer sobre la extensa planicie del Gualicho. 
Foto: Gentileza Fernando Skliarevsky

Mientras tanto, entre los visitantes primero reina el entusiasmo: es la hora de las fotos, de tocar el suelo con incredulidad para asegurarnos de que aunque parezca nieve estamos realmente parados sobre un campo de sal, quebradizo y gigante, envueltos en un aire que hasta parece salado al respirar. Absolutamente plano, este campo es una pista alternativa para los transbordadores espaciales, si por cualquier razón tuvieran que aterrizar en un lugar diferente del previsto por los ingenieros espaciales.

Luego, llega el momento de la contemplación: un silencio suave cae sobre los grupos que se fueron formando poco a poco, y un asombro sin palabras va ganando el lugar. Nuestro guía es el encargado de romper el hechizo, invitando a un brindis con champagne a la luz de las primeras estrellas, un brindis que se nos antoja mágico, como suspendido entre el cielo y la tierra.

Noche sobre el Gualicho

Unos minutos después, bajo un cielo ya oscuro, regresamos al campamento. Para encontrar una nueva sorpresa: como por arte de magia, aparecieron junto al camión de apoyo mesas, sillas, manteles, vinos. Hasta se instaló un pequeño baño químico unos metros más lejos, afortunadamente bien invisible, visitado poco a poco por los excursionistas. Las lamparitas que iluminan esta cena a la luz de las estrellas se cargan en la batería de los camiones, donde también se está cocinando lentamente el plato al que esta noche haremos los honores: pollo al disco, en su punto justo, condimentado por expertos y tan delicioso como cada detalle de esta expedición insólita a uno de los lugares más remotos del mundo.

El espectáculo del paso de cometas y estrellas fugaces en el esplendor del cielo patagónico. Foto: Gentileza Fernando Skliarevsky

Reunidos en grupos improvisados, los viajeros todavía se están contando anécdotas e intercambiando datos cuando de pronto se apagan todas las luces, y se enciende el cielo. En la negrura más absoluta, resaltan los puntos luminosos de millones de estrellas y la estela blanca de la Vía Láctea: el espectáculo es sobrecogedor, y cuesta despegar la mirada del firmamento cuando nuestro guía nos invita a dejar las mesas para sentarnos un poco más lejos, en ronda, a mirar las constelaciones y escuchar leyendas. Poco a poco, la vista se va entrenando, y la figura aparentemente caprichosa delas estrellas va dibujando los personajes de la mitología que desde tiempos ancestrales sirvieron de orientación a los navegantes: con asombro y hasta cierta pena, nos enteramos de que probablemente la tercera de las Tres María ya se ha extinguido, y hoy sólo nos llega su luz, viajando en el espacio desde hace millones de años, a velocidades casi incomprensibles. Más allá, la Cruz del Sur indica con precisión nuestra ubicación en el globo, y muchas otras estrellas van encontrando su lugar en el dibujo de las distintas constelaciones. En esta noche sin luna las leyendas flotan a nuestro alrededor, y nuestro guía y relator las va desgranando, tenuemente, mientras invita a amplificar los astros con un catalejo de visión nocturna cuyas células fotosensibles aumentan 40.000 veces la luz, acercándonos las estrellas y convirtiéndolas en globitos luminosos suspendidos en el espacio, casi al alcance de la mano.


Leyendas a la luz de las estrellas

Entretanto, van surgiendo los recuerdos y los mitos. Las historias de las travesías tehuelches hacia el horizonte, donde termina la salina, en busca de la salvación; los relatos del diablo que se oculta en las depresiones y lugares oscuros que nadie visita, ofreciendo pactos y tentaciones; las leyendas de la luz mala y de la mujer que levita, como alma en pena, frente a los atónitos choferes de los camiones con sal.

Llegados a la salina, los ojos se deslumbran ante el extraño paisaje, digno de otro planeta. Foto: G. Cutuli

Así poco a poco, aunque no lo parece, las horas han pasado. Todos inmóviles escuchan, algunos sin animarse a mirar hacia atrás, otros atentos a los sonidos imperceptibles que trae la oscuridad en el desierto. Aquí, en esta dimensión que parece fuera de las coordenadas del tiempo y el espacio, ya es más de medianoche. Es la hora señalada, la hora del regreso, en la que nos toca desandar el trayecto realizado y volver al mundo real que espera nuevamente en Las Grutas, junto a la playa, cerca del mar y lejos de la sal. Pero queda, como un eco en los oídos, el cálido entrechocar de las copas de champagne durante la puesta de sol en el salar, y como un resplandor en los ojos la luz infinita de las estrellas que miran hacia abajo, hacia el infinito manto blanco hundido bajo el nivel del mar.

  

 Publicado en Página/12 Turismo el domingo 1 de marzo de 2009